CARACTERISTICAS DEL NIVEL INICIAL
La Educación Inicial abarca el período de
la vida comprendido entre el nacimiento y el ingreso a la educación básica,
constituyendo una experiencia irrepetible en la historia personal y decisiva
respecto del logro de futuros aprendizajes y de trayectorias escolares
completas.
Recupera saberes previos de los alumnos y
se compromete en la promoción de conocimientos que se profundizarán a lo largo
de la trayectoria escolar básica constituyendo la sala de 5 años el primer
escalón de la escolaridad obligatoria. Es un nivel que presenta clara
intencionalidad pedagógica brindando una formación integral que abarca los
aspectos sociales, afectivo-emocionales, cognitivos, motrices y expresivos. Por
ello presenta características propias en las estrategias escolares que se
diferencian notablemente de los niveles posteriores. Los chicos de esta edad
encuentran oportunidad de realizar experiencias educativas en un ambiente
flexible tanto en la disposición y uso de espacios como en la organización de
tiempos y agrupamiento de los alumnos.
El juego en el Nivel Inicial orienta la
acción educativa promoviendo la interacción entre lo individual y lo social,
entre lo subjetivo y lo objetivado. Sin embargo, no todos los niños juegan de
la misma manera y tampoco a los mismos juegos dado que son sujetos sociales
portadores de una historia social y culturalmente construida. En este
sentido son los propios niños los que marcan los rasgos comunes del juego que
siempre supone desafío, la idea de incertidumbre, la intención y el placer de
jugar concretando un espacio de creación y resolución de problemas. La variación
del juego está fuertemente condicionada por la pertenencia social, por la
experiencia y condiciones de vida (a qué y cómo se juega).
Si entendemos el juego como un producto de
la cultura podemos afirmar que a jugar se aprende. Desde la perspectiva de la
enseñanza, es importante su presencia en las actividades del jardín a través de
sus distintos formatos: juego simbólico o dramático, juegos tradicionales,
juegos de construcción, juegos reglados y otros, que se desarrollan en el
espacio de la sala y en espacios abiertos.
Es importante definir estrategias
pedagógicas que consideren las diferentes modalidades de juego y enseñanza,
alentando el derecho a jugar de los niños y a la vez su interés por aprender.
El juego es un recurso motivacional que
permite ejercitar tiempos de espera, favorece desplazamientos de los niños de
un lugar a otro, reúne al grupo dándole un tinte lúdico a las actividades
cotidianas. Es, también, un tiempo del y para el niño que favorece el juego en
el patio, el juego libre y en sectores. Pero a través del juego los niños
aprenden los aportes de distintos campos de conocimiento. Tal como expresa
Patricia Sarlé: “una estructura didáctica propicia los diversos tipos de juego
pues es un medio para enseñar contenidos al vincularse con las distintas áreas
disciplinares” (Dra. Patricia Sarlé, 2006).
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